Siempre tiene que haber una primera vez para todo y para esta mujer de anatomía perfecta y boca lista para mamar pollas le ha llegado su turno. Llamaron a la puerta y se presentó un señor que iba haciendo entrevistas sobre sexualidad, como su marido trabajaba hasta tarde le hizo pasar y cuando las preguntas subieron de tono, se excitó tanto que le bajó bragueta en dos segundos. El tío debió flipar porque la guarra se desquitó follando con unas ganas retenidas impresionantes...