Cuando un universitario tiene graves problemas con el profesorado lo ideal es que vaya a hablar con el rector para intentar llegar a un acuerdo. Los profesores lo tenían cruzado y por mucho que se esforzara no eran justos con él. El caso es que pidió cita con la rectora que aún no conocía y apareció una madura cincuentona de las que a él le ponían la polla a reventar. Le comentó el caso pero ella parecía que no quitaba la mirada de la polla, entonces él supo por donde entrarle, directamente por el coño. Le pega un folladón encima de la mesa que la vuelve loca y encima ella sin depilar, que vergüenza pero que morbo...