A la señora no le hace falta ir al gimnasio para nada, bastante ejercicio hace ya, aunque sea borracha, teniendo sexo a diario con su marido. Todo el daño que le hace el alcohol lo recupera dejándose follar el culo y lo que haga falta mientras suda con los esfuerzos y las posturas que se complican por su estado de embriaguez. El día que los pillen sus hijos se les va a pasar la castaña pero rápido.