Este veinteañero inexperto ha sido cazado por una vieja salida mientras compraban en un supermercado. El chaval era virgen y la zorra los olía a distancia, entonces le hizo insinuaciones y si le podía echar un cable para subir la compra al coche. El chaval que no era tonto ya tenía la polla más dura que un bate de beisbol y accedió. A los 20 minutos ya estaban follando en casa y la vieja le enseñó las artes sexuales aprendidas durante toda una vida, aunque el chico cogió rápidamente la marcheta...