Hace poco me reencontré con uno de mis mejores amigos de la mili y recibí una grata sorpresa. Me presentó a su mujer y automáticamente la polla se empalmó a lo bestia, al igual que ella me miraba con cara de puta. Él se fué al servicio y nos dimos los teléfonos. Cuando quedamos en el hotel: madura con camisón negro...nada que me ponga más cachondo, follada a lo bestia con comida de coño incluida...