Aunque no llevo mucho tiempo trabajando en esta empresa, una cosa si la tengo clara, me esperan unas tardes de sexo brutales. La secretaria de toda la vida de mi jefe es una señora Alemana que domina varias lenguas, incluida la suya propia porque no veas cómo la mama la vieja. Tiene las tetas bastante duras para su edad y me sorprendió gratamente cómo mueve el esqueleto, si se entera mi jefe de lo nuestro espero que no se lo tome a mal, bastantes años se ha pasado ya follándose a la vieja a espaldas de su mujer...