Ya había terminado mi día laboral, y tenia que permanecer acá un día más. Sin saber que hacer, comencé a recorrer la pequeña ciudad y nada mejor que ir a visitar la que había sido mi hogar en la niñez. No me costo mucho dar con la pequeña villa donde 30 años antes había aprendido...
Mariana se mira desnuda en el espejo. Rubia, ojos azules, en los cuarenta y dos, con un cuerpo cuidado al que los dos partos han hecho madurar en belleza, los senos ni grandes ni pequeños talla 85, sin caer...