Lo bueno de la imaginacion es que puede llegar tan lejos como tu quieras sin que nadie penetre en tus pensamientos, eso se queda solo para ti. La vieja francesa ha recibido en su domicilio la visita del notario para dejar zanjada la herencia de su marido, cuando se marcha, su mente prevertida desata los pensamientos mas sucios y se imagina como su hijo la destroza follando y le desvirga su viejo culazo...