Cuando una marrana tiene pasta consigue lo que quiere, aunque en el caso de esta italiana no le haría falta porque tiene una gran follada. Supongo que es de las que piensan que mientras tengas un status y dinero para operarse se va a follar a los jóvenes que, por prejuicios de juventud no se tiró. Su marido es un cornudo redomado pero tiene que tampoco se queda corto, tiene su harén en la mansión y hace lo propio cuando la guarra de su mujer sale de caza...