Así como hay leyendas de chicas que se aparecen en la carretera, esta cincuentona se aparece pero para algo muy distinto. Tiene el vicio de follar con viejos y se da paseos por carreteras secundarias donde hay poco tráfico y donde usualmente la frecuentan gente de campo. Se cepilla a los viejos que buenamente se ofrecen para llevarla. Vaya morbazo de tía y, aunque es un polvo rápido, te llega de sobra para la paja.