Como cualquier madre, esta madurita negra es una cotorra y quiere saber siempre lo que hace la joven cuando se queda a solas con su novio. Hizo como que se marchaba y cuando se asomo para ver que hacian la pareja estaba pegando un polvazo en el sofa que te cagas. Primero le desagrado pero luego se fue tocando hasta aparecer en la escena, su hija, lejos de enfadarse le cedio la polla de su novio para que probara en su propio coño lo que ella sentia...