La ostia, qué ganas se tenían estos dos compañeros de trabajo. A partir de hoy este rompecorazones ya tiene una amante nueva y la tendrá cerquita porque está justo en la mesa de al lado. Después de tontear meses han ido a un hotel y el colega la ha puesto fina a pollazos en una postura poco usual pero efectiva. No ha tardado mucho en correrse dentro como es de suponer, no creas que yo aguantaría mucho con tanto morbo y una madurita así abierta de patas...