Efectivamente, de perdidos al río y cuando esta madurita se enteró de que estaba preñada por su amante, un negro de rabo descomunal, no tuvo más remedio que decírselo a su marido porque cuando naciera el niño no habría manera de explicar la situación, el cornudo la abandonó y como no se puede quedar preñada dos veces sigue follando como una cerda con ahora su nuevo novio y el padre de su hijo...