Cuando este electricista fué a casa de esta madura no se imaginó que por una vez las pilas se las iban a poner pero bien, y menos que fuera por una señora de esa edad que le estaba siendo infiel a su marido. Saltan chispas de la gran follada que se pegan mútuamente y la vieja tiene cuerda para rato. Ostia, como me ha puesto la polla ver como disfruta la abuela.