La vieja tiene copia de las llaves del piso que tiene alquilado y de vez en cuando sin avisar visita a su inquilino. La fortuna ha estado de su lado y ha querido que lo pille cascandose una paja en la ducha. En principio el se ha avergonzado pero la madura es perra vieja y en un visto y no visto tenia el rabo en su boca.