Si es que el marido de esta zorra tiene que ser tonto porque viendo la cara de puta que se gasta la colega no entiendo cómo la deja sola en casa para irse a ver el fútbol... Cada sábado el cornudo se va con los amigotes y ella aprovecha para cepillarse a sus compañeros de trabajo, y hablo en plural porque se ha tirado a toda la plantilla, incluido el jefe. De verla en la oficina vestidita y trabajando tienen que flipar los que se la follen cuando la vean abierta de patas con ese pedazo de coño esperando recibir un buen pollazo.