La cara de tonto que se le queda al chaval cuando se corre mientras es pajeado por la enfermera que ha revisado su brazo es un poema, esta totalmente alucinado del pajote que le acaba de caer por la cara. Se nota que no es un actor porno, todo lo contrario que ella que a la legua se ve que ha hecho miles de pajas en su vida. Dios, quien fuera paciente...