Que envidia le tengo a este tio porque no se merece la tía que tiene. Siempre ha sido un perdido de la vida y se crió con su tía ya que su madre lo abandonó de pequeño. La pobre mujer veía como su sobrino se iba por el mal camino y le preguntó qué debía hacer para que llevara una vida normal y equilibrada, al tio no se le ocurre otra cosa que decirle que se deje follar... Harta de todo la mujer accedió y ya no es que no se cortó ni un duro si no que le dió placer a la polla del chaval exageradamente, se notaba que estaba necesitada y lo que parecía ser un suplicio para ella se convirtió en una tarde de vicio y sexo digna de recordar.