Después de un divorcio siempre te queda un mal sabor de boca por mucho que estés hasta los cojones de tu pareja, pero en algunos casos no se tarda mucho en olvidar las penas y más cuando conoces a una cuarentona explosiva con un culazo enorme que te pide que la folles duro. He aquí una muestra de un tio que cuando le dan la sentencia del divorcio se va a un bar y conoce a una zorra, le cuenta sus penas y a la hora están en casa haciéndose un 69 y follando como jovencitos, qué delicia...