Cuando veo a algún anciano con su bastón protestando y quejándose de todo pienso: seguro que no está tan mal como dice. Pues en este vídeo se demuestran mis afirmaciones, la anciana va con un gallato y casi no se puede agachar pero en cuanto empieza a masajear a su cuidador de la residencia, las cosas cambian. Parece que poco a poco se va desoxidando y se le pasan todos los males, vaya con la anciana...