Esta señora era la que ni por asomo iba a venderse por unos dolares...jejeje, el poder de seduccion que tiene un buen fajo de billetes es increible, parece que el olor del dinero humedece el coño de las maduras aburridas que estan hartas de estar siempre haciendo las labores de casa. Que cojones, voy a sacar la puta que llevo dentro y lo voy a hacer a lo grande...