Esta señora parece que tuvo un interruptor en la mente que le cambió radical el chip e hizo que se convirtiera en una puta de aupa. Se divorció, rompió con su familia y empezó a comer pollas de diestro y siniestro. Aunque tiene celulitis y un cuerpo no muy espectacular, lo que es saltar en una polla negra le sale de lujo...