Aprovechando que era un día fresquito, a estas dos guarras de dos generaciones que se llevan 25 años, el frío las pone cachondas y necesitan calentarse un poquito en el jardín de su casa. Llevan liadas varios meses y la jovencita es una amiga de su hija. Da gusto ver con qué cariño se comen el coño y se insertan el consolador...